martes, 11 de octubre de 2011

Tirón de orejas

"Escribo estas líneas para ordenar el tiempo. No hay nada más desordenado que dejar de escribir lo que sucede."

Andrés Neuman - "Hacerse el muerto"

Ejem, creo que el libro que me estoy leyendo me ha dado un tirón de orejas...

jueves, 9 de junio de 2011

Silvia

"Carole Middleton, distinguida y orgullosa madre, también participó en la exclusiva carrera con un caballo de su propiedad"
Si leyéramos éste párrafo aislado de su fuente, por ejemplo si lo encontráramos tirado en el suelo mientras esperamos en la cola del súper, no pensaríamos nada. O sí.
Podríamos pensar que quizás se le habría caído a un periodista que venía de una rueda de prensa y el titular que tenía previsto acabó a los pies de una cajera con el pelo recogido en una coleta y las uñas pintadas de negro.

Podría ser también que la propia Carole Middleton hubiese venido a España y, mientras su pija, perdon, hija Pippa se iba al Retiro a remar bucólicamente con otros pijos, perdón, hijos de amigos ella se acercara al Mercadona (después de haber leído y recortado la noticia de una revista) y recopilara unas buenas barras de pan y algo de embutido para hacer unos bocatas que hicieran menos costosa la excursión que tenían planeada a la Pedriza, y en esas se le hubiera extraviado el recorte.

O, mismamente, podría haber sido yo misma que, acercándome a pagar cuatro cosas de última hora para el fin de semana, hubiése tenido la torpeza de que esto mismo que escribo aquí (y que ya había escrito en una nota y metido en un bolsillo) se me cayera y fuera a parar a los mismos pies de la misma cajera de la coleta y las uñas pintadas de negro.

(En fin, así podríamos estar en bucle, cómo los "toques" de facebook. Así que paremos...)

Si analizamos la frase, las llamadas a la clase y a la pertenencia quedan patentes en la nota. Palabras cómo "distinguida", "orgullosa", "exclusiva" o "propiedad" son en la frase cómo luces de neón de un bar de carretera.

¿Por qué la revista Hola se empeña tanto, en su página 21, en recalcar tanto estos hechos?

Podría ser que Carole Middleton, hasta ahora, no haya sido distinguida, orgullosa, exclusiva o sin propiedad y la revista, en su función de apoyo a las celebrities emergentes, haga el trabajo sucio de limpiar los expedientes y darles el brillo que su futuro apunta.

Quizás Hola quiera resarcir a la madre de la consorte del futuro rey, de los calvos con el culo en pompa que su hijo James Middleton, a la sazón hermano de la consorte, nos ofreció en fotos posteriores a la boda de su hermana. El público tabloideo es soez y siempre quiere más caña.

O podría ser que Hola simplemente nos quiera recordar, en un párrafo de cuatro frases, que Carole Middleton es la ostia y que el género con el que comercian ellos no tiene nada que ver con el de "otras publicaciones".

Aunque lo único real del Hola de hoy se encontraba en la mitad de la página 67.

Silvia, la niña rubia poseída que se hacía llamar Mari Luz Bachs en el Un, Dos, Tres de nuestras cenas en familia, aportaba en ese rincón de la página el titular que nunca, quizás, tenga ningún Middleton.
"Estoy bien, aunque evoluciono muy lentamente"

domingo, 23 de enero de 2011

Los de siempre

"Esto parece un juego de mesa siniestro en el que a medida que avanzas aumentan las posibilidades de caer en la casilla de la muerte, en la casilla de la indigencia, en la de la inmigración, en la de las drogas, en la de la cárcel, en la del paro, en la de volver a empezar...

Se da además la circunstancia de que cada uno de los jugadores utiliza un folleto de instrucciones distinto. Este señor de 55 años, por ejemplo, acaba de caer en la casilla del paro, de la que no es previsible que salga en mucho tiempo. Este de aquí también, pero este de aquí es diputado, de modo que el Congreso se hará cargo de sus cuotas de la Seguridad Social hasta que sea menester.

¿Por qué esa diferencia entre unos y otros? Ya se ha dicho: porque no juegan con las mismas reglas. A esta mujer, por poner otro ejemplo, le han caído ocho años de inhabilitación por prevaricadora, pero según su folleto de instrucciones tiene derecho a la protección del partido político al que pertenece. Este otro individuo es un ladrón, pero juega con una carta secreta por la que le prescriben los robos antes del juicio. Y no nos importa nada, nada, porque en los juegos de mesa jamás llega la sangre al río.

Si la realidad fuera auténtica, y no este sucedáneo, las iniquidades en curso provocarían motines, huelgas, asonadas, revueltas, levantamientos ciudadanos... La realidad artificial, en cambio, produce mayormente resignación, de modo que cuando nos tienden una trampa los jugadores nos culpamos a nosotros mismos de lo ocurrido: esto me pasa por negro, o por pobre, o por ingenuo, o por inmigrante, o por alto, o bajo, o listo, o tonto, o escritor, o fontanero... No sabe uno con qué folleto de instrucciones educar a los vástagos.

Es como si el horno viniera con mil normas de uso, todas contradictorias entre sí. El problema es que los que se asan son siempre los mismos."

Juan José Millás - El País - Viernes 21 de Enero de 2011

miércoles, 12 de enero de 2011

Paseo por una cinta de gimnasio


Voy caminando por la calle, pensando en mis cosas. No parece que vaya por la calle, sino que es como si andara sobre la cinta sin fin de un gimnasio. Como si la calle fuera un estudio vacío con un croma verde sobre el que pasan todo tipo de figurantes, véase, autobuses, padres que llevan las mochilas y las legañas de sus hijos al colegio (hay algunos que me miran y yo les aguanto la mirada porque tengo la curiosidad de saber porque me miran), tiendas de pintura, vinotecas (¿alguien comprará vino tan temprano?), salas de conciertos, gente que cojea (ya son un ejército), colas del inem que se bifurcan en dos calles, ciegos con perros (yo no podría, les admiro), coches que rugen (unos más que otros, como las personas), bibliotecas vacías.
Los pensamientos se me solidifican en los ojos como los dulces de azúcar de las ferias (la vida es una tómbola, tom-tom-tómbola), se me seca la garganta pero no llevo agua, miro el teléfono por defecto (que ya es otro más de mis defectos) y pienso en los míos y en lo que estarán haciendo ahora (seguramente duerman)
Miro al cielo, por mirar algún sitio, y después agacho la cabeza para mirar al suelo, vuelvo la vista al frente y me encuentro una marquesina (que es la manera de acercar la aristocracia al pueblo, siempre de manera cariñosa) anunciando un teléfono que no es el mío y se me hace extraño que me quieran vender algo que ya no compraré. Creo que la marquesina se cabrea porque miro más detenidamente y me lanza la frase: "pues camina, borrego", pero se lo dejo estar, como cuando le consientes a un niño chico que patalea por una golosina que le hace caries, porque yo sé que no es verdad, que de borrega nada. Hago una foto con mi defecto y paso de largo con la media sonrisa de quien tiene la seguridad de no ser lo que le gritan.

viernes, 31 de diciembre de 2010

(Des) Propósitos

Desteorizarme, descomerme, desconvencerme, desoírme, desescucharme, desleerme, desescribirme, desamarme, desandarme, desvivirme, desaprenderme, descreerme, desnacerme, descomprobarme, desgolpearme, desavanzarme, despresionarme, desdormirme, desllorarme, desbordearme, desalquilarme, desinvertirme, desemplearme, desfamiliarizarme, desinventarme, desideologizarme, desnortarme, desayunarme, desabrocharme, desasomarme, desertarme, desembarazarme, desmemoriarme, desvencijarme, desdecirme, descerrajarme, desviarme, desmejorarme, desmarcarme, desmadejarme, desmocharme, desmovilizarme, desmigarme, desinsectarme, desintoxicarme, deslizarme, desmadrarme, descalcularme, desrazonarme, desafirmarme, deshuesarme, desgajarme, desterrarme, desgañitarme, desfibrilarme, desencontrarme, desgozarme, desengañarme, desencenderme, desapagarme, desespesarme, debilitarme, desmasturbarme, despreciarme, desmayarme, desborrarme, desalojarme, desalmarme, desvivirme, desaguarme, descalzarme, desenturbiarme, descorcharme, desenfadarme, desviscerarme, desacentuarme, desalarmarme, desinfartarme, desmilitarizarme, desposibilitarme, desespañoli-zarme, desconflictuarme, descompletarme, desglobalizarme, desemplearme, desinteresarme, despersonalizarme, desalfabetizarme, desliarme, desradiarme, despublicarme, desmoralizarme, desinhumarme, descristianarme, desbarrancarme, descomplicarme, desafrancesarme, destilarme, desposibilitarme, desencantarme, desdoblarme, desenorgullecerme, decapitarme, desorbitarme, descalzarme, desabrirme, desfondarme, deletrearme, desventrarme, desinvernarme, desdecirme, desembutirme, desempeñarme, deshipotecarme, desputearme, desafeitarme, deslavarme, desarreglarme, desdrogarme, descocinarme. Deslumbrarme.

Juan José Millás

El País 31/12/10

Feliz año 2011 y que todos podamos desaprender las cosas mal aprendidas y aprender, sin darnos cuenta, las que realmente merecen la pena.

Gardenias

Dos gardenias para tí.

Felicidades!!

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Bienvenidos al Imperio Austrohúngaro

La mujer que ha sido agraciada con el gordo de la lotería de navidad y que, solo pensar que su hipoteca desaparecerá, que su hijo estudiará sin necesidad de beca y que estará en su mano el poder darle una patada en el culo al marido que la zurra, hace que sus venas se dilaten de tal manera que ello le produce una explosión sanguínea, sobreviniéndole un patatús y causándole la muerte.
O sea, adiós y muchas gracias por volar con nosotros, esperamos que nos elija en su próximo viaje.

La mujer que ha sido agraciada con el gordo de la lotería de navidad, cae al suelo como una plancha de plomo pero, eso sí, con el décimo tan bien sujeto en la mano que parece haberle jurado amor eterno.

A partir de ahí, los mecanismos subsiguientes a la falta de aire se ponen en marcha y la vida de la mujer que ha sido agraciada con el gordo de la lotería de navidad empieza a pasar por delante de ella como en un plano secuencia, mientras ella lo observa todo con el pensamiento de que los cines invisibles del limbo son una pasada, ya que las butacas flotan en el aire y sus conversaciones pasadas, con gentes de otros países en viajes universitarios antiguos o en el de bodas, salen subtituladas.

- ¿De qué vivirán los dobladores aquí? - pensó.

El plano secuencia se resumía en:

Nacimiento, primera teta, primera comunión, primera colonia, primera alegría, primera regla, primera decepción, primer beso, primer matrimonio, primer hijo, primer trabajo, primer guantazo de su marido y, en la recta final, primer gordo de navidad, primer colapso y primera (y única) muerte.

La mujer que fue agraciada con el premio gordo de la lotería de navidad y murió de la emoción, exigió a Dios que, ahora que podía encarrilar su vida (porque el dinero no da la felicidad, pero ayuda a sobrellevar el pago del ático con piscina en la terraza), no podía hacerle esto, a lo cual ÉL hizo caso omiso ya que se encontraba preparando los siguientes planos secuencia de los próximos en llegar al limbo, porque básicamente el personal de la productora se encontraba en huelga por falta de pago y, como Dios es jefe y autónomo, allí andaba intentando ÉL solo que el cine siguiera funcionando con normalidad.

- Hola, ¿qué tal?. Bienvenida al cielo. Luis a su disposición - se acercó un señor con traje British style, barba blanca y gafas.

- Hola, soy Teresa. Encantada, si es que estar muerta y encontrarse a alguien puede ser algo encantador - contestó triste la mujer.

- Por aquí las noticias corren como la pólvora y ha llegado a mis oídos que le ha tocado el gordo de este año.

- Si, pero aquí no hay Corte Inglés ni Zara y, como comprenderá tenerlo es como no tener nada.

- No sé si me habrá reconocido, pero en la tierra yo era director de cine y, por pasar el tiempo, estoy preparando mi primera película en el cielo con unos colegas de profesión que también están por aquí.

- Pues no me suena usted, la verdad - contestó Teresa.

- Da igual, he decidido que, dentro de la película, voy a hacer un plano secuencia en una casa, pasando por muchas habitaciones y con mucha gente. Usted será la mujer a la que le ha tocado el gordo de navidad y que muere de un patatús al conocer la noticia.

- ¡Guau! - se sorprendió ella.

- Más que nada es por aprovechar que sigue usted con el décimo agarrado y, de esa manera, hacer la toma más realista - apuntó Luis.

- ¿Y como se llamará la película?

- "Bienvenidos al Imperio Austrohúngaro". Mañana empezamos.

- ¡Vaya!, ¿sabía que siempre quise ser actriz? - dijo ilusionada.

- Pues nada hija, vete preparando para mañana y, sobre todo, no sueltes el décimo porque sino se joderá la escena.

- No pierda cuidado. ¡Vaya!, y yo que pensaba que el cielo iba a ser un coñazo...

Funde a blanco

viernes, 17 de diciembre de 2010

Estamos Locos

En las librerías analógicas entra cada día un ejército de gente con el objetivo expreso de no comprar.

Decimos que son no compradores activos porque antes de decidirse a no comprar hojean largamente el libro que no les interesa. Cabe suponer que este tipo de consumidor inverso, al llegar a casa, y cuando su cónyuge le pregunta de dónde viene, le responde que de no comprar unos libros.

¿Y cuales no has comprado? Pues no he comprado el de Auster, ni el de Ken Follet ni el de Almudena Grandes, ni el de Vargas Llosa... No comprar fatiga mucho, sobre todo si te pasas una tarde entera no comprando a Cervantes, Tolstói, Flaubert, Dostoievski, Kafka, Joyce...Creo que los libreros detestan a este espécimen porque ocupa mucho espacio, utiliza el servicio y deteriora la mercancía.

Las librerías digitales están llenas, en cambio, de clientes cibernéticos cuyo deseo es adquirir nuevos títulos para su iPad. Pero tampoco compran, en este caso porque el librero digital se resiste. Si usted lleva siete días intentando descargarse, previo pago, un libro electrónico y aún no lo ha logrado, no es porque usted sea un idiota, créame.

No nos atreveríamos a decir quién es el idiota, pero alguno o algunos hay. Resulta increíble que las editoriales más grandes de nuestro país hayan creado una plataforma gigante de libros digitales cuyo objetivo parece ser el de no vender libros digitales.

El problema es que lo disimulan porque usted no se da cuenta de que no quieren venderle hasta el quinto o sexto paso, o hasta la quinta o sexta librería cibernética. Entonces, cuando ya está a punto de estrellar su iPad contra el suelo, llega el típico cuñado listo y le aconseja piratear el libro, que es coser y cantar.

Si la famosa plataforma se ha creado en realidad para no vender, que se ponga de acuerdo con los no compradores del primer párrafo.

Juan José Millás - El País - Viernes, 17 de Diciembre 2010

viernes, 10 de diciembre de 2010

14. Aunque fueras a vivir tres mil años...

....y otras tantas veces diez mil, recuerda, sin embargo, que nadie pierde otra vida que esta que vive, y no vive otra que la que pierde.

De manera que a lo mismo viene a parar lo más largo y lo más corto. Pues el presente es igual para todos, y, por tanto, igual lo que pierde, y lo que se abandona está claro que es tan breve...

Porque ni el pasado ni el futuro podría nadie perderlo. Porque de lo que no se tiene ¿como podría uno desprenderse?

Acuérdate siempre, pues, de estas dos cosas: una, que todas las cosas son desde la eternidad de igual aspecto, que se repiten cíclicamente, y que en nada difiere que uno las vea durante cien años, doscientos o un tiempo infinito; la otra, que tanto el que vive muchísimo tiempo como el que ha de morir rápidamente, sufren la misma pérdida.

Pues es el presente sólo del que se va a ver privado, puesto que sólo tiene éste, y lo que uno no tiene, no lo pierde.

"Meditaciones" Marco Aurelio

viernes, 26 de noviembre de 2010

Quizá en Enero...

Quedamos en que, quizá en Noviembre, hablaríamos de las serpientes y de su cambio de piel que hace que nos encontremos el pellejo en forma de túnel tirado en cualquier brocal, de cualquier pozo, de cualquier pueblo (o amago del mismo en la ciudad, donde todo es un sosias del original que habita en el campo)

Pero, amigos, como ya están las luces de navidad latentes en el semicielo de la ciudad (luchando por tener su sitio entre la contaminación, los pitos de los coches y los muertos que intentan subir al cielo) una va pensando en sus cosas y, de repente, ese pensamiento choca con la luz latente que le toque en el camino y se pega un ostión que ve las estrellas.

Entonces, claro, la reflexión que estabas haciendo se corta porque nadie en el ayuntamiento ha caído en la cuenta de que hay que poner señales, también, en el limbo de la atmósfera...que es el semicielo.

Quizá ahora puedo llegar a entender porqué los señores que custodian la puerta del Gran Hotel tienen gorra de plato y capa con alitas. Estando así de protegidos, cuando piensen, sus ideas podrán volar y esquivar las luces de navidad sin problemas, ya que nada es más adecuado para poder divagar en el semicielo y dar un volantazo en pleno vuelo a los diseños lumínicos de Agatha Ruiz de la Prada o los de Amaya Arzuaga.

Pues eso, quizá en enero....

jueves, 25 de noviembre de 2010

Beatus ille

La confianza viste más que cualquier traje...

Felicidades!!

sábado, 13 de noviembre de 2010

Luis García Berlanga

Con nosotros hasta el final...

Da recuerdos a los que ya están arriba, menudas juergas y charlas erótico festivas vais a montar :)

jueves, 4 de noviembre de 2010

Tus eosinófilos

"A esta hora de la mañana te toca análisis de sangre. Ahí estarás, pues, ofreciendo la cara interna de tu brazo a alguien que lo estrangulará con una goma a la altura del bíceps para que se manifieste la vena, la vena tuya, que aparece enseguida como un clítoris asustado en la zona más frágil de esa articulación.

Ahí está la aguja rompiendo la barrera de la piel, penetrando con violencia calculada en el vaso, del que extraerá unos centímetros de plasma lleno de leucocitos, linfocitos, monocitos, neutrófilos, eosnófilos...Todo lo que te pertenece suena a música, también tus hematocritos y tu hemoglobina y tus hematíes.

Ahí está ya tu sangre roja cruzando la ciudad en un tubo de ensayo mientras tú sacas el coche del parking y pones una canción de Antonio Vega que cantarás entre semáforo y semáforo. Tu sangre por un lado, tu cuerpo por otro y yo por otro.

Ahora imagino que soy el técnico de laboratorio al que le llega la muestra que acaban de robarte y que en vez de analizarla me la bebo. Me bebo todas las muestras que llevan tu nombre como me comería todas todas tus biopsias, corazón. Y daría cuenta también a ojos cerrados de tu fósforo, de tu creatinina, de tu calcio total y de tu albúmina, aunque para ello tuviera que beberme la muestra de orina que tan delicadamente, tras bajarte las braguitas de espuma, has depositado sobre el frasco estéril de plástico.

Tú atravesando la ciudad en una dirección, tu orina en otra y yo mismo en otra, cada uno víctima de un metabolismo, de una transaminasa, de una fosfatasa, alcalina, de un tiempo de sedimentación, de unos iones, de una desintegración lipídica, de unos marcadores tumorales,

Pienso a estas horas de la mañana en tu glucosa basal y me excito como un adolescente. Cuantas palabras inauditas componen tu cuerpo, amor. Y todas llueven en este instante sobre la ciudad."

Juan José Millas, Viernes 29 de Octubre de 2010 en El País

jueves, 21 de octubre de 2010

Quien pierde la mitad, no pierde un tesoro...

....y de repente se encontró tumbada boca arriba en la cama y cayó en la cuenta de que se había dejado la mitad del cerebro desparramado en el teclado del pc de la oficina, pero le tocó un pie y no hizo ademán de querer recuperarlo, además estaba cansada y era tarde para ir a recogerlo.

Notó en su cuerpo como si un vaho de Vicks VapoRub le hubiese entrado desde el pubis hasta las orejas y, de repente, cogió el inhalámbrico en forma de vela que le compró su hermana y, por este orden, mandó a la mierda a su novia, insultó a su cuñado e hizo las paces con el vecino-pared-con-pared que la atosigaba con melodías indie folk cantadas en inglés por su leve prima de Granada.

Parecía que la lucidez le había entrado con la salida del trozo de cerebro. Le resultó algo inaudito, pero se dejó llevar por todas estas sensaciones, puesto que las emociones sucesivas le salían que ni programadas por un experto en coaching.

"No está mal para haber perdido la mitad", pensó. Igual mañana me hago un lavado a conciencia y me quito de en medio el resto que me quede de morralla....

"Hasta mañana", se dijo con las comisuras de los labios tan altas de felicidad que le hicieron sendas arrugas de expresión a derecha e izquierda del código de barras, pero no le importó porque llegó a la conclusión de que había perdido la cabeza y, siendo así, nunca más necesitaría cremas...

jueves, 7 de octubre de 2010

Números

"El pin del móvil y el puk del módem, la contraseña de iTunes, el teléfono fijo de mamá, el prefijo de Asturias, la clave de acceso al cajero automático, la matrícula del coche, el número del DNI, la inflación interanual, el producto interior bruto, el diferencial de la deuda, la talla de los pantalones y la ropa interior, las dimensiones de la pena, los 31 días de enero y los 28 de febrero, tu cumpleaños, nuestro aniversario y el del fallecimiento de papá, el tiempo de cocción del huevo duro y la caducidad del yogur, las cucharadas diarias de jarabe, la cantidad de sal, el valor de referencia de la urea, las pulsaciones por minuto, la temperatura del microondas, las horas de insomnio, la línea 5 del metro y el vía crucis de las 12 estaciones, los dígitos de la hipoteca, el IVA, el IRPF, el Euribor, el tanto por ciento de descuento, los puntos de la tarjeta de Iberia, la hora de entrada, la numerología china, los honorarios del dentista, los dedos de la mano, los pelos de la cabeza (pocos), los pares de calcetines, la cuenta del supermercado, el cuentakilómetros, el cuentarrevoluciones, el contador del gas, de la luz, las páginas de Anna Karenina, los volúmenes de la enciclopedia Espasa, el limitador de velocidad, los metros cuadrados construidos y los hábiles, los cuartos de baño, los puntos de luz, el salario bruto y el líquido, los años de cotización, el tiempo de carencia, la tercera temporada de Mad Men, la cuarta de El ala Oeste de la Casa Blanca, la quinta de Los Soprano, el control del peso, el podómetro, el metrónomo, los litros de agua consumidos, los goles del domingo, el porcentaje de seguimiento de la huelga según los sindicatos, según la policía, según el Gobierno, la patronal o Dios, el décimo de Navidad (que acabe en 7), la indemnización por año trabajado. Y la sala 10 del tanatorio, por ejemplo."

Juan José Millás, Viernes 1 de Octubre de 2010 en El País

miércoles, 29 de setiembre de 2010

¿Donde irán las oscuras golondrinas?

¿Que pasaría si Belén Esteban no hubiese sido dejada por Jesulín?

¿Por qué Obama prefiere Blackberry a Iphone?

¿Que necesidad tiene que cubrir Ashton Kutcher en su existencia para dejar de contarnos su vida vía twitter?

¿Por qué el gobierno y la oposición son tan nefastos?

¿Por qué tantas cosas en España se hacen tarde y mal?

¿Por qué los piquetes huelguistas no se limitan a informar?

¿Por qué los autónomos no pueden ponerse enfermos?

¿Por qué la institución que tiene más solvencia, hoy por hoy, en estos lares es la Roja (si, la de la pelota)?

¿Por qué el Parlament de Catalunya prohibe los toros y blinda los correbous?

¿Por qué somos tan hipócritas, mentirosos y caprichosos?

¿Por qué tiramos la piedra y escondemos la mano?

¿Por qué nos inventamos cosas para hacer creer a los demás que algo incierto es cierto?

¿Donde irán las oscuras golondrinas? De cañas, seguro...

miércoles, 22 de setiembre de 2010

Quizá en Noviembre

La vida se divide en dos clases de personas, a saber, los que van de sobraos y a los que siempre les hace falta algo.

Bueno, también están los neutros (que no sé si considerarlos como una o media categoría). Neutros que se lavan el carácter con lejía, y que no van de nada. El blancor indolente que producen sus salivas hace que retengan las hieles y las mieles y, al final, resulten ser como las figuras del Museo de Cera. No sienten nada y viven con el omeprazol en la mochila (Labordeta...d.e.p)

A todo esto, no sé por qué empiezo hablando de los sobraos, los neutros y los faltones (de que les falta algo en sí mismos, no de que insulten...aunque esa también podría ser otra categoría...)

En fin, no sé por qué, ya que de lo que quería hablar realmente es de las serpientes, bueno, del cambio de piel que se produce en septiembre. Mientras, mi imaginación se pone en marcha y vuela poniendo los restos de mi piel en el brocal de un pozo, para ser encontrada a continuación por alguien que me conozca y, quizá, piense: "mira, es suya sin duda, no es muy larga, blanquita, tiene algunos picos en los laterales, sin duda por sus arrebatos de carácter o emocionales que nunca he llegado a entender..."

Vaya, me estoy yendo por las ramas.
En realidad, yo quería hablar del cambio de piel que se produce en este tiempo de los tontos, todos tanto..., en el cual no se sabe si es mejor calzarse el zapato cerrado (para acabar asfixiándote a media mañana) o el abierto (con el que te hielas en ciertas partes del día) o, ya que te da, ponerte unos peep toe, al Letizio´s way of life from the top, y ver la vida a 20 cm de altura, como hace Paz Vega en la presentación de su último niño vía Hola, que parece que se va a descoyuntar y se va a meter en una caja del tamaño de un cubo rubik.

El pie de Paz aparece tan flexionado, que parece Pinito del Oro haciendo de Audrey Herpburn, o sea, haciendo proezas pero manteniendo en todo momento esa cara de monja que lo da todo por los demás y siempre sonríe, aunque los nazis quieran llevarse a la familia Trapp y ella, en el fondo, ansíe poseer castamente al patriarca, mientras los niños cantan en algún lugar del Convento...Edelweiss.

Y es que, hay que ver el empeño que ponen los asesores de imagen de Paz Vega en que parezca una calcomanía de Audrey, con su coletita alta, su mohín inexplicable de ternura...solo falta un cervatillo acompañándole a comprar al Mercadona y custodiando el carrito en la cola.

En realidad me encantaría poder hacerlo en algún momento, yo iba a hablar de las serpientes y del cambio de piel en estas fechas, con ejemplos, visión particular de las cosas y tal pero, me temo que tengo una imagen tan reconcentrada sobre ello y conceptualizada a la par, que creo que aun necesitaría cambiar de piel para que salieran las palabras adecuadas y poder explicar todo lo que pienso con algo más de elegancia (no vale sólo la alusión a los peep toes) y una pizca de metáfora.

Quizá en Noviembre...

lunes, 13 de setiembre de 2010

Prefalleando

Andaba yo estos días de prefall intentando no resbalar con las hojas que van cayendo de los árboles, y que son los trampantojos del suelo, cuando me dio por pensar por qué los porteros de los hoteles de postín llevan siempre gorra de plato.

En esas estaba cuando me encontré con
César Cabo.

Allí estaba él, rodeado de una aureola de aviones, como si fuera la Virgen María en medio de Barajas, vestido con unas bermudas nude (no todo iba a ser denim) y unos faros celestes por ojos, que miraban a no se quien que hablaba con él.

No sonreía ni una gota y, de repente, le imaginé lleno de los complementos que le ponía a los recortables de mi infancia. Así, le inserté un blazer azul marino, un sombrero borsalino y un foulard de Lafayette. Vágamente pensé en la opción escote asimétrico de lentejuelas, pero hubiese quedado demasiado recargado para ser por la tarde.

De repente, un portero con gorra de plato se cruzó en nuestro campo de visión, en el que estábamos César y yo, y el recortable con los accesorios se me vino abajo.

En ese momento todo volvió a su lugar y sólo pude constatar que los aviones seguían dándole vueltas, a modo de aureola, a sus bermudas nude y que los porteros de los hoteles de postín del mundo seguían llevando gorra de plato.

martes, 7 de setiembre de 2010

lunes, 12 de julio de 2010

Alegría

"Algunas veces, pocas, la vida es justa.

Algunas veces, poquísimas, el azar decide apostar por nosotros, salvarnos cuando está a punto de sonar la campana.

Las cosas se han puesto tan feas, que este año necesitaba las vacaciones más que nunca. Harta de escribir columnas tristes, harta de crisis, harta de jueces, harta de injusticias, de arbitrariedades y de juego sucio, necesitaba descansar de mí misma, del súbito pesimismo que se burla cada mañana de mi optimismo congénito.

Y sin embargo, estando así las cosas, llegaron 10 chicos con una camiseta roja y un portero enamorado, que para los penaltis como si la Virgen pretendiera robárselo a su novia. Después del primer partido, nadie daba un euro por ellos. Parecían la imagen misma de su país, el nuestro, de nuestra economía, de nuestra deuda pública, de nuestra contradictoria y atormentada identidad.

Iban de ganadores, y perdieron. A partir de aquel momento, les tocaba perder, pero ganaron, y ganaron, y ganaron, y volvieron a ganar, y tan bajos como son, como somos, empezaron a colarle goles por la escuadra a porteros de dos metros.

Primero fue la incredulidad. Después, y eso es lo emocionante, ha sido la sonrisa. Durante unas semanas, hemos vuelto a sonreír. Hace muchos años que no estábamos peor, pero hace muchos años que no estábamos mejor, y el fútbol no arregla nada, no resuelve los problemas, no despeja el negro horizonte del porvenir que nos espera, pero le ha devuelto la alegría a este país.

La alegría ni se fabrica ni se negocia, y es tan cara que no puede comprarse con dinero. Por eso es preciso disfrutarla, paladearla lentamente, dejar que la boca se impregne con su efímera y omnipotente dulzura.

Gracias, Roja. Porque hoy somos ricos, porque somos poderosos, porque somos los mejores, sin dejar de ser tan bajos como nosotros mismos.

Gracias por la alegría."

Almudena Grandes, El País 12 de Julio de 2010

Para qué escribir yo misma lo que siento hoy (y todos los mañanas), si ella me ha robado el pensamiento, como el beso de Iker a la dulce Sara...