viernes, 17 de diciembre de 2010

Estamos Locos

En las librerías analógicas entra cada día un ejército de gente con el objetivo expreso de no comprar.

Decimos que son no compradores activos porque antes de decidirse a no comprar hojean largamente el libro que no les interesa. Cabe suponer que este tipo de consumidor inverso, al llegar a casa, y cuando su cónyuge le pregunta de dónde viene, le responde que de no comprar unos libros.

¿Y cuales no has comprado? Pues no he comprado el de Auster, ni el de Ken Follet ni el de Almudena Grandes, ni el de Vargas Llosa... No comprar fatiga mucho, sobre todo si te pasas una tarde entera no comprando a Cervantes, Tolstói, Flaubert, Dostoievski, Kafka, Joyce...Creo que los libreros detestan a este espécimen porque ocupa mucho espacio, utiliza el servicio y deteriora la mercancía.

Las librerías digitales están llenas, en cambio, de clientes cibernéticos cuyo deseo es adquirir nuevos títulos para su iPad. Pero tampoco compran, en este caso porque el librero digital se resiste. Si usted lleva siete días intentando descargarse, previo pago, un libro electrónico y aún no lo ha logrado, no es porque usted sea un idiota, créame.

No nos atreveríamos a decir quién es el idiota, pero alguno o algunos hay. Resulta increíble que las editoriales más grandes de nuestro país hayan creado una plataforma gigante de libros digitales cuyo objetivo parece ser el de no vender libros digitales.

El problema es que lo disimulan porque usted no se da cuenta de que no quieren venderle hasta el quinto o sexto paso, o hasta la quinta o sexta librería cibernética. Entonces, cuando ya está a punto de estrellar su iPad contra el suelo, llega el típico cuñado listo y le aconseja piratear el libro, que es coser y cantar.

Si la famosa plataforma se ha creado en realidad para no vender, que se ponga de acuerdo con los no compradores del primer párrafo.

Juan José Millás - El País - Viernes, 17 de Diciembre 2010

2 comentarios:

tania dijo...

Para mi el libro tocho sigue teniendo un encanto especial.. seguramente dentro de unas décadas seré una antigua y los niños me llamarán anticuada porque cargaré mis libros en lugar de mi ebook.. en fin...

feliz año nuevo tita sinfooooo :P

sinfonía agridulce dijo...

Tania, creo que la gente que estamos enamoradas de los libros de papel tendremos un grave problema en las cervicales y la columna vertebral cuando seamos mayores (bueno, y ahora, que narices)

Es lo que tiene llevar tanto peso a la espalda y renunciar al cacharro que tiene 15.000 títulos dentro por puro romanticismo.

Seguramente me pillaré uno, pero lo dejaré apartado en algún lugar de mi casa y, cuando lo mire, me preguntaré por qué coño lo compré.

Feliz año, todo lo mejor para ti!