lunes, 5 de mayo de 2008

érase dos viejos montados en un travelling...

hay dos viejos estáticos que pasan como un trávelling por alguien que, andando, les sobrepasa.

desde un punto de vista subjetivo parecen dos estátuas ensimismadas en un parque, y a la intemperie, susceptibles de ser cagadas por un pájaro feliz.

los dos viejos, mujer y hombre, se miran tan quietos y fijos como un perro de caza a su presa, sin pestañearse mútuamente el tiempo, y la instantánea analógica de un instante les rodea el movimiento que no tienen, mientras un zoom invisible les enfoca fotogramas de plano/contraplano.

la persona que pasa observa el movimiento latente, que no se mueve porque solo se respira, y piensa que una grúa invisible se ha montado en su persona, lo cual le recuerda a la calle del infierno de las ferias y, de repente, huele a manzanas caramelizadas, algodón dulce y pólvora de balines de escopeta.

un segundo después, la grúa invisible pasará a ser ocupada por cualquier otro transeunte que tenga la suerte de entrar en el campo de visión de los dos viejos que se miran estáticamente amor y están a punto de ser cagados por un pájaro feliz...de ser feliz...

y de propina, un vistazo al pasado musical para empezar el lunes como si fuera jueves...



besos y abrazos

2 comentarios:

tania dijo...

Eso no deja de ser entrañable... lo que por otro lado es admirable... eso de haber aguantado muchos años con la misma persona si es que ese era el caso... yo no sé si seré nunca jamás capaz de algo así... quizá solo pueda ser esa grúa que tu dices, observadora de realidades desde la barrera... como se mira a los toros..

un besito..

sinfonía agridulce dijo...

tania, eres infatigable al comentario :)) te mando un abrazo estrujante (y cuidado q los míos son 501, tan originales como el zumo de naranja natural...

kss