lunes, 9 de junio de 2008

oh, día feliz!

la capacidad de sorpresa es patrimonio de los niños..

ser niño es un estado que puede durar hasta el fin de su término natural (8-10 años) o prolongarse en el tiempo aunque se peinen canas (infinito).

si se quiere saber la verdad sobre algo hay que preguntarle a un niño. él (o ella), te dirá sin ambages la solución a tu duda desde una perspectiva totalmente objetiva, tanto que la verdad unívoca (que debe existir en alguna parte) aflora en ellos, como el l-cassei inmunitas en un actimel (que ricos), y no te dejan argumentos para ninguna otra opción.

ellos se asombran cuando un pájaro les pasa entre las orejas en vuelo rasante o cuando la lavadora centrifuga. los adultos toman cualquiera de estos hechos como "cosas que pasan" pero no le ven ninguna gracia, los niños si, por eso se sorprenden.

a veces pienso que todos hemos perdido la capacidad de sorpresa. miro y pasan cosas a mi alrededor-espectador que no me asustan. no por menos esperadas, aunque siempre hay alguien o algo que supera todo lo superable y entonces recurro a la carpeta sin nombre que está instalada en algún lugar de mi disco duro, meto ese documento vital (junto a otros X-files) y sigo mi camino sin pestañear (hay que ahorrar energía).

no querría perder la capacidad de sorpresa, más que nada por mi niñez adulta, pero a veces los humanos nos empeñamos en querer retorcer la vida aun más de lo que viene ya dada de fábrica.

con lo fáciles que son las cosas, que manía tiene todo el mundo de darles la vuelta como un reloj de arena y ponerlo todo patas arriba.

tócala otra vez, sam...



besos y abrazos

6 comentarios:

Anónimo dijo...

ahí estoy contigo, cuantas menos vueltas les demos a las cosas, mejor, yes

club dijo...

te veo animada prima
y me gusta
todo bien no?
beeesos

Louise dijo...

".... no habrá más petardos ni ventanas rotas...." ;-p.

La capacidad de sorprendernos no la perdemos, sino que nosotr@s mismos, a veces, nos la autoquitamos para evitar decepciones...

Besitos.

marga dijo...

las sorpresas a veces me las da mi alma de niña
y la de mi amada

^^

sinfonía agridulce dijo...

-marga: yo aun juego al hula-hop ;)

-louise: petardos?? jaja...

-club: pues no prima, no estoy nada animada...me preocupa mucho q tu ciudad se vea tragada por las aguas de su expo antes de q esta se celebre y sea como la atlántida ibérica....estoy muy preocupada...beeeeeeesos

-amor: pues eso, queso ;)

bss

Puntoaparte dijo...

No sé tú, pero a mí me sigue dejando la peña con la boca abierta o con la cara de lelo ... No dejan de sorprenderme las cosas que me pasan. Pero claro yo soy de los que en mi interior revolotea incansable el espíritu de Peter Pan, para nada me siento en mi edad o por lo menos no encajo en lo que "debería ser" alguien de mi edad.
Aunque mi cuerpo y mi coraza exterior sea la de un hombre hecho y derecho, mi alma y el brillo de mis ojos llorosos de sorpresa y/o emoción terminan por delatar el niño que escondo.
En principio esta ingenua inmadurez puede parecer algo bueno, pero en la vida moderna que vivimos es un continuo tropiezo ... Pero siempre están ahí los buenos/as amigos/as a modo de muletas ;)